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lunes, 9 de mayo de 2016

Forest Low tech, un intento posible que no pude terminar.

     Muchos pensarían que es cosa del destino, que cuando pasan por tus manos tantos acuarios, alguno debe de dar problemas…. Esta es la historia de un intento de crear un aquascape tipo “Forest” bajo las premisas de mis low tech.
    Siempre me han parecido fascinantes, esos bosquecillos de troncos verticales, que no rectos, con bosque bajo rodeándolos y un fondo que tiende a perderse en el horizonte. Desde que en el año 2010 vi el acuario de Pavel Bautin ganador del IAPLC siempre he querido probar de realizar este tipo de diseño en un acuario low-tech (cabezota que es uno). Analizando el diseño siempre me ha parecido del todo factible, puesto que disponemos de plantas de pequeño tamaño como la Eleocharis párvula para reproducir las partes bajas. Disponemos de los musgos de la familia Taxiphyllum, tanto el Barbieri como el sp. Spiky para las zonas frondosas medias, los troncos y las copas de la zona más alejada. Disponemos de mas hepáticas como la Fontinalis antipyretica o la muy común Vesicularia dubyana que medran a la perfección en condiciones de baja luminosidad. Para las zonas medias contamos con plantas de hoja pequeña y mucho brillo para dar la sensación de ´setos compactos ´como pueden ser la Lindernia  y la Rotala rotundifolia, Plantas para rellenar espacio como la Marsilea hirsuta, plantas de porte pequeño y hoja redonda como las Anubias sp. Petite o las Bucephalandras…., vamos que no solo de Riccardia o Hemianthus C. Cuba vive el aquascaping. Con todo esto en la cabeza me propuse realizar un diseño sencillo utilizando material que tenía a mano. Empecé a mirar con detalle todos los acuarios digamos….´top ´ de los concursos para ver como se realizaban, y me puse manos a la obra para hacerlo, como diría Sinatra, “a mi manera”.

      Empecé a recabar el material que tenía por casa y me puse en funcionamiento. Primero una urna Blau 4528 con su filtro FM120. La urna tiene unas dimensiones fantásticas, la relación entre el largo y en ancho del acuario permite una profundidad aceptable. El filtro ya es otra cosa, El FM120 es a todas luces insuficiente para este volumen de acuario, aunque te lo vendan en el kit. No tiene ni volumen, ni caudal ni fuerza para mover los 37 litros brutos del este tanque, pero ya que lo tenía y que no pretendía meter peces, me resultaba mínimamente válido. Para este acuario utilice restos de sustrato Help que aun tenía por casa, sustrato que no volveré a comprar, es demasiado “ligero”, no llega a ser uniforme nunca, ni con el paso de los años, en cambio se desintegra con facilidad. Su función como sustrato nutritivo es buena, las Cryptocoryne, Sagittaria, Vallisneria, Lysimachia… crecen fuertes y con raíces bien marcadas, por lo que su parte como sustento la cumple. Otra cosa es intentar plantar tallos de Eleocharis, Marsilea, Hemianthus, Utricularia…. Aquí su poca consistencia es un problema, pues te obliga a replantar muchos tallos durante los primeros días, especialmente si es un acuario maduro en el que ya hay peces. El último tanque que he montado lleva Prosoil de Aquatic nature, y aunque es también relativamente “ligero”, es mucho más consistente que el Help.
     La iluminación corre a cargo de una luminaria Led, también de Blau, una Lumina nano, que teniendo en cuenta que muchas zonas altas quedarán cubiertas de Taxiphyllum, tiene un compromiso consumo, potencia y tamaño muy bueno.
  Con todo esto encima de la mesa me puse manos a la obra con el montaje, y para eso nada mejor que verlo en imágenes.

    La idea era realizar la parte final de una pequeña torrentera que salía de la espesura, así que empecé por delimitar la parte del final que llevaría el sustrato más claro y la zona donde el torrente empezaría a subir.


     Una vez delimitado el espacio tocaba empezar a Subir el suelo y colocar la base de la torrentera, al ir alejándonos, fui colocando cada vez rocas de tamaño más pequeño, para de esa forma ir acompañando la sensación de profundidad. Una vez acabada la base, la fui completando con lo que serían las piedras que simulan el curso interior.






     Una vez delimitada la zona del torrente (que debería de haber sido más alta), empecé a recrear las zonas laterales, usando la misma técnica que con las rocas. Alejando los troncos más finos conforme nos alejamos de la parte delantera. Al principio probé con raíces relativamente rectas y el efecto no me gustó nada, así que opté por estas otras. Para terminar complete los huecos con mas rocas para dar sensación de uniformidad en el conjunto y añadí sustrato hasta nivelarlo todo. La parte delantera la rellené de arena de sílice de 1 mm y lo completé con piedras de muy pequeño tamaño, que corresponderían a aquellas arrastradas por el torrente.





     A partir de ahí. Rellenar agua hasta los primeros 10 cm para comenzar a plantar y una vez plantado terminar de rellenar y ponerlo en marcha. Coloque muy poca cantidad de plantas, prefiero ir podando y colocando en los huecos según lo necesitase, ya que no tenía, ni tengo claro cómo evolucionan estos diseños.





   Como es normal, el diseño inicialmente queda pobre, carente de verde, pero todos sabemos que eso se arregla con paciencia y tiempo.
     El problema vino al séptimo día cuando por segunda vez en dos años, una urna Blau comienza a perderme agua desde el fondo. Han pasado por mis manos muchas urnas y esta son de las que peor acabado tienen en las uniones, y más después de haber visto sus gemelas Cocoon de la competencia. Hace poco me hice con una Cocoon 7 de Aquatic Nature (Junto con el sustrato Prosoil que antes os comentaba) con unas medidas similares 45x30x32cm, dos cm más ancha y dos cm más alta, que aun le da mayor sensación de profundidad. El cristal tiene un aspecto similar, pero donde se ve la diferencia es en la unión de los cristales, aquí si las pones juntas si se ve la diferencia, y es grande. El resultado es que he tenido que desmontar toda la urna para poder sellarla de Nuevo (que no están las cosas para andar tirando acuarios), y volveré a intentarlo.


     Soy consciente que no se suele hablar de intentos fallidos, de acuarios que no conseguimos sacarlos adelante, de acuarios que desmontamos porque no somos capaces de equilibrarlos etc., El fracaso está mal visto, pero esto también forma parte de nuestra pasión. Equivocarse es el camino para aprender y mejorar, conocer nuestros errores nos ayuda a no volver a cometerlos y si podemos ayudar a la afición enseñándolos, todos mejoraremos. Con este diseño aprendí que necesito dar más altura atrás, que no por colocar más madera consigues más efecto de profundidad, que las rocas demasiado blancas funcionan bien con luces de poca intensidad, y que los tallos de Propersinaca Palustris Cuba, empezaban a “tirar” en ausencia de CO2… muy interesante…., pero sobre todo, me divertí mucho, y de eso se trata. 

domingo, 8 de mayo de 2016

La química inicial del acuario, cuatro notas básicas, y algún porqué.

     Cuando alguien empieza en este apasionante mundo de los “peces”, nos asaltan con multitud de conceptos que a la gran mayoría de los mortales nos resultan por completo desconocidos. Nos hablan del ciclo del nitrógeno, del PH, del Kh, de los nitritos (NO2), de N, P, K y micronutrientes… y como es lógico nos perdemos. Unas semanas atrás, ya tocamos a lo largo de tres artículos todo lo referente al ciclo del nitrógeno, así que ahora nos toca otra parte de la química de agua.

     Cuando hablamos de la química del agua en el acuario nos referimos en realidad a muchísimos parámetros pero son muy pocos los que deberemos de entender para el día a día: El pH, Kh, Gh y el oxígeno (O2). Evidentemente podríamos analizar mas valores como el CO2, la cantidad de Cloro (Cl), Cobre (Cu), Zinc (Zn)..., o la conductividad, pero eso lo dejaremos para analizar cuando lleguemos al abonado.

     El PH es en la mayoría de comercios del ramo la primera cosa que nos nombran. por definición, es el valor que indica la concentración de iones de hidrógeno presentes en nuestra agua. Es un valor que oscila entre 0 y 14, siendo el cero el valor más ácido y el 14 el nivel más básico o alcalino. Para nosotros el valor a tener en cuenta es el 7, el neutro. Las aguas donde habitan nuestros peces, plantas e invertebrados de agua dulce oscilan entre los 5,5 de las aguas negras a los 8,5 de los lagos de la falla del Rift Valley, los valores por debajo de 4 o por encima 11 se consideran letales para la vida en general y el rango más productivo para los diferentes organismos está entre 6,5 y 9.0. Por debajo de 6,5, si bien es cierto que existen numerosas cuencas fluviales con ese tipo de agua, son aguas donde la reproducción celular es más costosa y por lo tanto más lenta para todos los organismos. Lo habitual es encontrarse entre 6,5 y 7,5, es decir, nuestro Ph será ligeramente ácido o ligeramente Alcalino. Este valor lo determinamos por medio de test o aparatos de medida.





     Los test son La manera más común de realizar la medición, son comercializados por prácticamente todas las marcas y aunque la precisión no es su fuerte, no suelen desviarse en exceso si usamos marcas reconocidas (Sera, Tetra, JBL, Seachem… son las más conocidas).
     La gran mayoría de las especies que vamos a mantener se van a encontrar, como ya hemos comentado antes, en un rango de un punto, es decir entre 6,5 y 7,5. Y aunque a priori nos puede parecer poco, las diferencias son importantes a nivel celular. El pH ejerce una fuerte influencia sobre la toxicidad de ciertos parámetros químicos como el amoniaco (NH3), que se torna más abundante en pH alcalino (por encima de 7) o el ácido sulfhídrico (H2S), que aumenta en pH ácido.



     Otro factor sobre el que afecta el pH es la solubilidad de muchos nutrientes. El pH alto influye en la disponibilidad de fósforo (P), pues en un medio básico, el P se asocia con el calcio (Ca) presente en el agua, mientras que al bajar el pH (medio ácido), el fósforo (P) se asocia con el Hierro (Fe) y el aluminio (Al), Además hemos de tener en cuenta que a un pH de 6,5 el fósforo (P) se encuentra libre y disponible para plantas y por supuesto algas. Esta “disponibilidad” del Fe y del P en función del pH nos será de gran importancia para entender los consumos de nutrientes de nuestro acuario especialmente a la hora de abonar en acuarios muy plantados y con mucho consumo.
     Además, el Ph del medio afecta en un proceso celular muy importante en organismos vivos que se denomina Homeostasis y que no es más que la propiedad que tiene un organismo-célula de mantener un equilibrio entre su organismo interno y el medio que le rodea, en este caso con el medio ácido o alcalino. Cuando miramos un libro o una ficha de alguna especie, en ella viene detallado el pH del medio en el que el pez se desarrolla, y es importante conocer y valorar ese dato por lo siguiente. En las especies de agua dura, con valores de pH de 8 y más, la concentración de sales en la sangre de los peces es inferior a la concentración de sales del agua. En esta situación el pez pierde continuamente agua para igualar las “presiones” externas e internas. Por este proceso el pez pierde pequeñas cantidades de orina y de sales, y así mantiene una concentración equilibrada entre sus líquidos corporales y el agua. Esto es mucho más exagerado en los peces de arrecife, donde la concentración de sales es evidentemente mucho mayor. En los peces de aguas ácidas, ocurre al revés, la concentración de sales en sangre es mayor que la del medio que le rodea. El pez absorbe agua continuamente y para no reventar, debe de expulsar grandes cantidades de agua a través de orina y branquias. ¿Qué ocurre cuando mezclamos la situación?, Cuando ponemos un pez de aguas duras en aguas blanda, el organismo se ve obligado a “beber” de manera continua y para no explotar se ve en la obligación de expulsarla también de manera continua, este es un proceso muy costoso energéticamente que debilita a un pez cuyo organismo no está acostumbrado. En el caso contrario, un pez de aguas ácidas pasarlo a aguas alcalinas, tenemos un organismo acostumbrado a “beber” continuamente en grandes cantidades, que de repente debe expulsar agua, provocándole graves problemas renales y como consecuencia debilitándolo. Ambos procesos son duros para los diferentes metabolismos, sin embargo, se dice que es menos dañino, someter a un pez de aguas blandas a una situación puntual de pH elevado, que a la inversa. No obstante siempre hemos de tener en cuenta que hablamos de un margen muy estrecho, de más o menos un punto. Se sabe que cambios de pH diarios de más de 0.2-0.3 puntos provocan fuerte stress en los animales. Particularmente siempre que he puesto animales de aguas duras, como pueden ser los poecilia shenops o los Maylandia, en aguas blandas, he tenido más problemas que con paracheirodon axelrodi a ph de 7,5-7,8.


      El kH o dureza temporal es el segundo de los valores a tener en cuenta y además estrechamente relacionado con el pH. El kH no es más que la capacidad que tiene el agua para mantener estable su pH cuando le añadimos un ácido o una base. Este valor mide la cantidad de carbonatos de Calcio (Ca) total del agua y se cuantifica mediante test comerciales, igual que ocurre con el pH. Este test está basado en una relación de equivalencia ácido-base. El líquido que contiene el test es un ácido mezclado con un colorante, el cual cambiara de color en el momento que alcancen el punto de equivalencia (momento en el que hay la misma cantidad de ácido que de base). Cada gota que hayamos echado corresponderá a un grado, siete gotas equivale a siete de kH. Sin entrar en profundidad el kH del agua está en el equilibrio entre el ácido carbónico (H2CO3) y el ion bicarbonato (HCO3-). Cuando por medio de la adición de un ácido conseguimos “romper “ esta barrera y bajar el pH, se produce un aumento de iones de hidrógeno H+ dando como resultado la emisión de CO2. En el caso contrario, cuando añadimos una base se produce una disminución de iones de hidrógeno Hdando lugar a la pérdida de CO2 del medio.
     Para nuestra tranquilidad, un valor entre 5 y 7 mantendrá el medio estable y solo deberíamos de bajar de esos valores en el caso de animales muy adaptados a medios ácidos con casi total ausencia de calcio (Ca) siendo muy conscientes del riesgo que esto supone y que por tanto hemos de aumentar nuestro control.


     El Gh, dureza total es la suma de todas las sales de calcio y magnesio del agua y el valor más común para medirlo son grados alemanes (DH) o las ppm de carbonato calcio (mg/l de CaCO3). Un grado equivale aproximadamente a 17,9 mg de carbonato de calcio CaCO3 y para la gran mayoría de los peces un Gh entre los 5 y los 20º DH no supone demasiado problema, aunque es cierto que la gran masa poblacional se encuentra en aguas blandas, con un Gh entre 5 y 10º. En mg/l consideramos un agua blanda por debajo de 150 mg/l y dura por encima de 500 mg/l. Como ya hemos dicho, esto afecta al equilibrio interno de los organismos, que deben de equilibrarse con el medio, por lo tanto, se debe de respetar los valores de referencia de cada especie para evitar problemas posteriores. Siempre, y como norma, hemos de recordar que aunque una especie puede habitar en un rango de valores muy amplio, toda especie tiene sus valores óptimos. Esto, en el funcionamiento normal de un acuario puede no dar síntoma alguno, pero sí que nos daremos cuenta el día que surja algún problema fruto de un patógeno, stress etc., donde los animales que no se encuentran cerca de sus valores óptimos, son más propensos a enfermar, empeorar con rapidez y a no responder de manera eficaz ante los tratamientos.
    















(Gurami chocolate y Aulonacara, dos ejemplos de habitantes de aguas muy blandas y muy duras)
     Otro valor a tener en cuenta, aunque no es necesario medirlo, pero si conocer, es el oxígeno (O2). En un acuario, a una temperatura de entre 24-26ºC el agua, bien saturada de O2 contiene una cantidad superior a los 8mg/ l, si bien, debido al consumo de peces y diversos organismos, la medición real debería de estar en torno a los 5-6mg/ litro. El dato a recordar aquí, es que hay dos factores que indicen en la capacidad de saturación de O2 del agua, La temperatura y la presión atmosférica. La presión atmosférica nos viene dada y contra ella nada podemos hacer salvo conocer que a mayor presión, mayor capacidad de O2 en saturación. Por el contrario, la temperatura si podemos controlarla, y funciona de manera inversa, más temperatura, menos concentración de O2 a saturación. De ambos valores, el que refleja una mayor importancia es la temperatura, pues pequeños cambios en esta si generan importantes cambios en la saturación del agua. Esto nos muestra por ejemplo, que cuando estamos utilizando medicamentos en el agua tenemos que airear al máximo la superficie del agua para provocar el mayor intercambio gaseoso posible y así asegurarnos que la cantidad de O2 disponible es suficiente. Se debe de saber, que cuando aplicamos un tratamiento, una de las primeras cosas que se hace es aumentar la temperatura, primero para activar el metabolismo de los peces, segundo para dañar a los patógenos, que por regla general no se encuentran a gusto en temperaturas de 30ºC o más y tercero a que los algunos medicamentos, podemos decir que “consumen” parte del O2 al hacer su trabajo. Como dato, decir que a lo largo de cursos fluviales, la saturación de O2 varía de más a menos. En las zonas de montaña, de aguas frías y rápidas una lectura de O2 nos dará valores cercanos a los 10mg/ lo más. Cuando nos acercamos a las zonas medias, de aguas de curso lento, esta lectura baja en torno a los 5mg/l o algo menos. Pero si nos acercamos a las aguas embalsadas, estas lecturas pueden bajar hasta los 2mg/l. Curiosamente, debido a esta realidad natural, las diferentes especies también está acostumbradas a determinadas tasas, así por ejemplo, una trucha común europea (Salmo Trutta), necesita al menos una saturación de 6.5-7mg/l de O2 para poder vivir, mientras que un siluro (Silurus glanis) puede medrar en tan solo 2mg/l.


     Como ya hemos dicho al principio, existen otros valores a tener en cuenta como son los fosfatos (PO4), la relación nitrógeno, fósforo, potasio (N, P, K), el Fe, los denominados micronutrientes , el azufre, cobre, manganeso, zinc, boro, molibdeno, vanadio, ….(S, Cu, Mn, Zn, B, Mo, V…) o conceptos como la conductividad del medio, pero todos estos los trataremos para hablar del abonado en acuarios plantados.

sábado, 30 de abril de 2016

El acuario low tech, el equilibrio de lo simple.

   Desde los inicios de esta afición, y ya han pasado siglos, una de las ramas de la acuariofilia ha tratado de recrear pequeños trozos de naturaleza dentro de urnas de cristal. Tratan de buscar las plantas y los peces, que sin necesidad de pertenecer al mismo biotopo natural, a esa misma zona de un rio o lago, si que pueden vivir bajo las mismas condiciones físico –químicas. Con el inicio del nuevo siglo, la acuariofilia ha sufrido un cambio radical. Las nuevas tecnologías se han puesto al alcance de todos gracias al trabajo de importadores y comercios, y la información fluye por la red de manera rápida y descontrolada. La aparición de mejores sistemas de filtración, calefacción/ refrigeración, sistemas UV-C, ozonificadores, luminarias, productos y alimentos han hecho que podamos mantener y reproducir con relativa facilidad, especies que antes eran “imposibles”. Pero si algo dividió la acuariofilia a finales-principios de siglo (hace solo 15-20 años), fue la democratización del CO2. El gran maestro Takashi Amano, y su trabajo Nature aquarium world puso al alcance del resto lo que él mismo denominó “nature aquarium” y que definió como “la recreación de un ecosistema que podemos encontrar en la naturaleza por medio del cultivo de plantas acuáticas para construir un entorno favorable dentro de un acuario donde poder mantener animales como peces y gambas junto con las plantas...”


(http://amanotakashi.net/portfolio/nature_aquarium/images/019.jpg)

   Este fenómeno, irrumpió con tanta fuerza en el mundo de la acuariofilia que desbancó a los demás modelos del primer puesto del ranking, dejándolo como punta de lanza de lo que la acuariofilia de agua dulce es capaz de hacer. Hasta ese momento, los Ducht aquarium o acuarios holandeses eran la cúspide en la creación de acuarios, pero en estos últimos años, la corriente denominada paisajismo acuático, apoyada por fuertes firmas comerciales, grandes dosis de marketing, y un grupo de seguidores muy activos han hecho de esta nueva tendencia, el modelo a seguir. No hay más que mirar los catálogos de cualquiera de las firmas comerciales que pueblan las estanterías de nuestros comercios para darse cuenta de que todas tienen en su catálogo productos exclusivos para paisajismo, pero no solo productos, sino que en muchos casos su imagen de empresa, las imágenes que utilizan para mostrarnos sus productos se referencian en este tipo de acuarios. Esto es algo normal, pues es innegable la belleza que desprenden estas creaciones y las marcas han visto un filón comercial en este segmento, hasta ahora inexistente.
   Marcas como la propia del maestro y precursor Takashi Amano (ADA- Aqua Design Amano) irrumpieron en el mercado con productos de una calidad exquisita, con un refinamiento y acabados dignos del mejor estilista y con el saber hacer durante siglos de una cultura como la japonesa (aunque con precios al alcance de pocos). Esta irrupción de marcas y marketing dividió lo que antes era la acuariofilia en dos, separó lo que antes conocíamos como acuarios comunitarios en dos nuevas categorías, a la nueva tendencia la denominaron HIGH TECH y a la tradicional LOW TECH, dejando a un lado a los tradicionales Acuarios holandeses que por su configuración ya estarían dentro de los que ahora denominamos High tech. Además generaron un halo de distinción que ha hecho que los denominados acuarios low tech queden relegados a acuarios para principiantes, aficionados de base y gente que no aspira a complicarse mucho, pero, veamos que hay de cierto.


(http://www.adana.co.jp/en/contents/gallery/index.html)

   Las diferencias entre ambos sistemas, Low tech - high tech son simples: Luz y CO2.

   High tech.

        -Alta demanda lumínica. Es decir, toda la luz que necesitemos, existen plantas con requerimientos muy altos, de 1 watio por litro y más (1w/l). Hay ciertas plantas que para poder desarrollarse y adquirir su coloración necesitan una gran cantidad de luz como por ejemplo la Hemianthus callitrichoides “cuba” o la Didiplis diandra.
        -CO2. Todas las plantas necesitan de su fuente de carbono, el CO2 es indispensable para el correcto desarrollo de las mismas, pero no todas lo toman en las mismas cantidades, por eso los sistemas high tech llevan sistemas presurizados de CO2, conectados a controladores de Ph para poder mantener niveles de 25mg/l e incluso mayores en disolución permanente.

   Low tech.
  • Baja demanda lumínica. Como siempre ha pasado, aunque esto está mejorando con los años, los kits de acuario que se ofrecen suelen tener un déficit importante en cuanto a iluminación se refiere para un saludable crecimiento vegetal, por eso, las plantas con bajos requerimientos lumínicos fueron las primeras en mantenerse con éxito, a día de hoy, consideramos un acuario low tech a aquellos que no superan los 0.5w/l, aunque lo normal es que ronden los 0.25w/l.
  • CO2. El que haya en disolución, aquí no se introduce de manera artificial, ya sea por medio de reactores, difusores o químicamente por medio de glutaraldehido.

   Tradicionalmente, la intensidad de la luz se medía en w/l. (watio por litro de agua), pero la aparición de nuevos sistemas de iluminación a base de LED ha hecho que este precepto sea cambiado por Lm/l, es decir lúmenes por litro de agua. El lumen es la unidad de medida de la potencia lumínica, y las nuevas tecnologías han conseguido aumentar la cantidad de Lm/w de las bombillas. Con esta modificación podríamos decir que un tanque high tech necesitaría una media de entre 60-70 y hasta 100lm/l. mientras un Low tech…, bueno, lo que tenga y nos apañamos aunque con menos de 10lm/l o 0.15w /l no vamos a ver nada….es decir menos de un fluorescente común T8 de 30w para un acuario de 200 litros o un 15w para un 100 litros.



   Teniendo en cuenta estos dos factores, Luz y CO2, el resto vienen marcados por ellos, haciendo un símil sencillo, pensemos en un acuario de 100 litros con 10 Cryptocoryne wendtii green de pequeño tamaño. La luz de nuestro acuario es como el acelerador de un coche, cuanto más pisamos el acelerador, mas corremos y el CO2 es como la gasolina, cuanto más corremos, más gasolina necesitamos. Por lo tanto en nuestro tanque de 100 litros, si aumentamos el CO2 sin aumentar la luz conseguiremos una pequeña mejora, pero si además aumentamos la luz, entonces notaremos la diferencia. En el caso inverso, si aumentamos la luz, conseguiremos una mejor respuesta de las plantas hasta que terminen con el CO2 existente…..luego deberemos de introducirlo o crearemos un desequilibrio importante. Pero en nuestro sistema, el de los “novatos” no vamos a utilizar ningún sistema para introducir CO2 de más.


   Equilibrio, lo acabo de nombrar y es la clave de todo acuario, da igual si con mucha o poca planta, da igual si con peces grandes o pequeños, muchos o pocos, mucha luz o ninguna…. En el puzle que es un ecosistema cerrado como el nuestro hemos de tener una relación entre lo que entra y lo que sale. Aquí ya vamos a hablar de acuarios plantados, vamos a dejar de lado los demás tipos y nos vamos a centrar en el “verde”. Como referencia voy a poner el acuario de portada de este blog, un acuario de tipo medio, con unas plantas saludables y un aspecto, al menos, aceptable.
   Se trata de un acuario estándar de 240 litros con las medidas convencionales, 120x40x50cm, sin tirantes. La filtración corre a cargo de un filtro Tetra EX700, de entrada ya digo que es un filtro insuficiente para este acuario, pese a que en sus especificaciones diga que soporta acuarios de hasta 250 litros. Tiene una capacidad de 6,6 litros y una bomba de 700 litros/ hora bastante reales, y que pierde poca fuerza al ir saturándose las masas filtrantes. Según este sistema de filtrado y con algo menos de 200 litros netos de acuario, me quedo en un escaso 3% de volumen filtrante y un movimiento de agua de unas 3,5 veces/hora, en el mejor de los casos. En este acuario no hay termostato alguno, la temperatura de la casa en invierno es estable a 22ºC y en verano, en torno a los 28ºC.
   La iluminación corre a cargo de una pantalla de LED/T8 casera que distribuye la luz por toda la superficie del tanque, compuesta por 14 bombillas LED tipo GU10 de 3 y 5 w (9 y 12 bombillas respectivamente de 6500ºK) y dos tubos fluorescente comunes de 36w y 6500ºK. El total de w es de 124W y unos 11800lm lo que da una relación de 0.5w/l ó si se prefiere 49lm/ l. La realidad es que los dos T8 están siempre apagados y no se usan por lo que el tanque se queda en unos raquíticos 52W y 5490lm…. Es decir, 0.21w/ l ó 22lm/ l. Ya vemos que el sistema es el común de un low tech, elementos sencillos con baja iluminación y sin CO2 añadido.


   En un Low Tech debemos de decidirnos por el Sustrato. Aquí hay diferentes escuelas, ya que tanto Diana Walstad en su libro “Ecology of planted aquarium” como el propio Tom Bar tienen opiniones encontradas al respecto. Particularmente siempre he defendido que el uso de sustratos nutritivos en acuarios del tipo low tech depende única y exclusivamente de la densidad de plantación que queramos tener y del tipo de plantas que pongamos. Un acuario rico en anubias, microsorium, bolbitis etc, puede estar muy densamente plantado, se adaptará sin problemas a las condiciones de un low tech…, pero no necesitaría sustrato nutritivo ya que sus plantas toman el alimento directamente de la columna de agua en su mayor parte. En cambio, un acuario muy poblado de cryptocorynes, echinodorus y similares necesitará de un sustrato lo suficientemente rico para poder alimentar tanto sistema radicular. En el caso que he puesto de ejemplo, se utilizaron 32 litros de sustrato nutritivo mezclados con 10 litros de grava de blanca de entre 5-6mm de espesor para aumentar el drenaje y dotarlo de algo más de naturalidad. Esto nos dio un espesor de sustrato que va de los 5-6cm delante a los 10cm en la zona trasera lo que es una suficiente cantidad de suelo para poder plantar sin dificultad cualquier tipo de planta. La idea de este acuario era que no se viese prácticamente un cm2 de suelo, debería de estar totalmente cubierto para poder estar terminado, y bajo esas premisas, sin aporte de CO2, con plantas de crecimiento rápido como la Lysimachia nummularia, la hygrophila polysperma, sagittaria teres o el propio Taxyphilum sp, el tener una columna de agua lo suficientemente rica en N, P, K, Fe y Trazas, especialmente en el arranque, supone trabajo de control de parámetros para calcular los consumos de nutrientes y no romper el equilibrio. Si tenemos en cuenta, que al final lo importante es que el sumatorio de elementos esté equilibrado, es más sencillo en un caso como este de importantes requerimientos que los nutrientes se distribuyan de manera eficaz desde el sustrato y no desde la columna de agua donde en un acuario en maduración, las algas casi siempre van a hacer acto de presencia. Con este tipo de plantas, al igual que ocurre en los acuarios tipo holandés, el incremento de la masa vegetal es muy considerable, ojo, hablo de crecimiento no de estiramiento. La distancia internodal es la que nos marcará cuanto de rápido se está multiplicando nuestra masa vegetal y por ende el consumo de nutrientes, especialmente de P, necesario para la formación celular y por lo tanto indispensable para en crecimiento. Arrancar un acuario Low tech, con una alta densidad de plantas de crecimiento rápido es, por un lado sencillo, dado que estas ayudaran a que no tengamos un exceso de nutrientes en la columna de agua, pero por otro lado complicado, puesto que buscamos un crecimiento compacto y real, no un alargamiento de las estructuras vegetales, y eso nos obliga a estar permanentemente añadiendo lo consumido. Durante las primeras semanas tendremos mucho trabajo hasta encontrar la rutina de abonado necesaria. Sé que para este precepto existen numerosas tablas y calculadoras donde calcular los valores de N, P y K que debemos de usar. Bien, estas tablas, pese a que son una herramienta de ayuda excelente para un primer cálculo, no son ninguna panacea. Me explico, ¿Todas las plantas consumen igual?, ¿Todas las plantas en los diferentes estadios de su crecimiento consumen igual? ¿Todas las plantas consumen la misma proporción de elementos desde la columna de agua y desde el sustrato?, ¿todas las plantas bajo diferentes condiciones lumínicas de color, intensidad y profundidad consumen igual?..., podría seguir pero creo que es innecesario. La respuesta es evidente, NO. Lo que sí es real, es que esas variaciones de consumo necesitan de una cantidad inicial de referencia, y para eso las tablas sí que nos son útiles. Una vez encontremos la rutina de consumo, que en un low tech es muy baja, mantenerla en el tiempo nos será muy sencillo.


   Alguien en este punto podría decir que un acuario low tech no tendría porque tener adiciones de nutrientes de manera tan seguida, en el caso del acuario de modelo, cada 3-4 días se debían de introducir PO4, ya que estos bajaban a 0mg/ l. con mucha facilidad y la tasa de NO3 se mantenía un poco por encima de 10mg/l. Aquí lo que tenemos que desterrar es el mito creado sobre los Low tech. Un acuario Low tech no es solo un acuario con cuatro plantas puestas de cualquier manera, o dos plantitas dejadas crecer de manera salvaje. Estos acuarios pueden ser exuberantes, y con diseños muy similares a los nature aquarium que estamos acostumbrados a ver. Aquí, la diferencia está en algunos tipos de plantas que usamos y en el tiempo que tardamos en conseguir ese efecto. Os animo a seguir este post de George farmer en Ukaps, donde muestra este tanque.


(http://www.ukaps.org/forum/threads/my-best-low-tech-scape-so-far.38709/page-2)

   La elección de un sustrato para un acuario de este tipo yo la fundamentaría en dos pilares: Qué tipo de plantas vamos a poner y cuantas vamos a poner.
  • Si tenemos claro que vamos a poner mucha cantidad de planta, tanta como para casi no ver el suelo, entonces sustrato nutritivo.
  • Si vamos a colocar plantas que absorben nutrientes por la raíz en buen número (Cryptocorynes, echinodorus, etc…), entonces sustrato nutritivo.
  • Si vamos a colocar poca plantación, con amplias zonas abiertas y escondites de piedra o madera, entonces sustrato inerte.
  • Si vamos a colocar mucha planta pero la mayoría son plantas que no se fijan en el sustrato como Anubias, Microsorium, Bucephalandras, Taxyphillum, Vesicularia… entonces sustrato inerte.
  • Si nos encontramos en un caso intermedio, nosotros debemos de valorar la situación, y quizás sea necesario el uso de sustratos nutritivos en pequeñas zonas destinadas a determinadas plantas colocando sustrato inerte en el resto.
   De todas formas debemos de tener en cuenta que todas estas decisiones serán importantes durante los primeros 6 meses de vida del acuario, después el sustrato, sea cual sea ya contará con nutrientes y colonia bacteriana suficiente para el correcto funcionamiento del acuario, es más tras el primer año de vida, el sustrato inerte es más sencillo de controlar y “resetear” que un sustrato nutritivo.
Una vez ya tenemos decidido nuestro hardscape (sustrato, piedras, troncos…), y sabemos que plantas queremos poner y donde las vamos a poner, no hay más que ponernos a montar el acuario, plantarlo, llenarlo de agua y empezar a funcionar. Aquí no voy a detenerme en explicar que plantas son aptas o como debemos de plantarlo, eso lo dejaremos para la próxima vez.
   El mantenimiento que yo aplico a estos acuarios al inicio, es seguro algo diferente de lo que la gente suele hacer con estos acuarios más sencillos. Durante las primeras cuatro semanas mantengo unas fuertes rutinas de cambio de agua a fin de evitar las primeras explosiones de algas y controlar así los nutrientes en exceso, distribuyéndolo de la siguiente manera:
   -Durante los primeros 10 días hago cambios de un 40-50% cada dos. Es decir cambio agua los días 2-4-6-8 y 10.
   -Después hago otros 3 ó 4 cambios de agua cada tres días, es decir, los días 13-16 y 19.
   -Por último otros dos o tres cada cuatro días. Los días 23-26 y 29.
Esto como veis suele prolongarse durante el primer mes y algo del segundo si tengo que alargarlo. A partir de ese momento cambios de un 30-40% semanal aspirando la superficie del fondo de manera superficial para retirar todo el sedimento que pueda, limpiando los cristales, retirando hojas muertas, podando etc. Durante este tiempo ya habrán empezado los problemas con las algas, especialmente a partir de la segunda semana, pero corrigiendo la cantidad de N o P que introducimos con los cambios de agua, corregimos parcialmente la descompensación. Por regla general, la aparición de algas punto viene referenciada por una cantidad excesiva de NO3 y las filamentosas verdes por una excesiva de PO4. Aumentando los valores de NO3 y PO4 en función de lo que esté pasando en el tanque, llegamos durante ese mes a poder compensar la deficiencia y aprendemos la rutina correcta de abonado de nuestro pequeño ecosistema. Por cierto, las trazas y el Fe no los introduzco durante los dos primeros meses, primero porque los sustratos nutritivos ya vienen cargados de esos elementos y después por que con tanto cambio de agua muchos de ellos, sino todos, son introducidos, especialmente en mi caso que trabajo directamente con agua de red muy dura. En el caso de utilizar sustratos inertes, tampoco introduzco Fe ni trazas. Como “truco, se puede utilizar una pequeña planta de Pistia Stratiotes. Esta flotante es muy sensible a la falta de Fe y trazas en el agua y en ausencia de estos elementos muestra por una fuerte clorosis muy clara, amarilleando las hojas y manteniendo las nervaduras de un verde intenso.


   Si nos damos cuenta, la forma de trabajo dista poco de la que se usa a la hora de lanzar un acuario High tech, de hecho, yo sigo prácticamente el mismo sistema, la diferencia está en la cantidad de abonado y en el ritmo de crecimiento de las plantas.
   Durante toda la vida del tanque, uso el agua de la red, muy dura, así que tengo que corregir el Ph y el Kh en cada cambio de agua. La corrección la hago por medio de Ácido orto fosfórico y clorhídrico, en función de cómo vea que evoluciona el acuario y de la necesidad de P, dejando los valores de funcionamiento entorno a 7.0-7.2 de Ph y 5-6 de Kh. (el TDS, he llegado a ver lecturas de más de 900ppm, pero de media ronda los 600ppm). Habitualmente, con una reserva alcalina inferior, y sin adición de CO2, estos acuarios tienden a perder KH y por ende Ph generando situaciones complicadas, ¿por qué?. Esto es debido a que una masa vegetal muy grande genera una gran cantidad de compuestos orgánicos que acidifican el agua (ácidos húmicos, tánicos…) que reaccionarán con el Kh convirtiendo el bicarbonato en ácido carbónico (H2CO3), paso previo a la obtención de CO2 que las plantas de nuevo consumen, pero a costa de dejarnos sin Tampón en el agua y pudiendo provocar graves caídas del Ph.
H2CO3------ CO2+H2O
   Por otro lado con el Ph por debajo del neutro todo fertilizante de fosfato soluble libera ortofosfatos lo cual provoca la precipitación de los fosfatos que tengamos disponibles, ya sean de Fe o Al si nuestro suelo es ácido-neutro (caso de la gran mayoría de sustratos comerciales para plantas), o de los de calcio si nuestro suelo es alcalino ( que no es nuestro caso). Además a un Ph de entorno a 6,5 se establece el punto óptimo de adsorción de PO4 por los óxidos de Fe y Aluminio o Ca y Mg presentes en el medio que lo hacen precipitar y quedar “secuestrado” en el sustrato lejos del alcance de nuestras plantas que necesitan tomarlo en forma de fosfato diácido o monoácido. Recordar que el P es imprescindible en todos los procesos de transferencia de energía de la planta, que es vital para su crecimiento y desarrollo y que su ausencia provoca bajos índices de crecimiento, es decir hace que el acuario de la sensación de pararse. Este suele ser un síntoma muy visible en los acuarios high tech nuevos, donde un tipo de clorophyta unicelular fija como las algas punto suelen aparecer.
Por lo tanto, ¿Qué ventaja me aporta utilizar agua tan dura?, Es sencillo, yo cuento con un agua de dureza muy alta, con valores de Ph por encima de 8 y Kh de 9-10 cuando analizamos la reacción que se produce al combinar carbonato cálcico con ácido clorhídrico
CaCO3 + HCl ----------CaCl2 + H2O + CO2 
   vemos que al reaccionar el carbonato de calcio con un ácido como es el caso del HCl, se forma cloruro de calcio y ácido carbónico que es inestable y se descompone formando agua y CO2.  Hemos de tener en cuenta que este CO2 está 100% disuelto, y por tanto es totalmente efectivo. El resultado es un acuario burbujeante tras cada cambio de agua con saturación de CO2, al que se le han eliminado lodos del fondo y se han aportado gran cantidad de nutrientes tanto por el abonado, como por el agua nueva y el intercambio sustrato-columna de agua. Además el Kh a esos valores actúa de tampón evitando el descenso del Ph por la acción de conversión de bicarbonato en ácido carbónico.
Por último solo quedaría el tema de la longevidad, algo muy comprometido en estos tiempos de velocidad vertiginosa. Un acuario Low tech tarda en torno a un año en estar “maduro”, y si obramos con cabeza en la poda y entresacado de plantas evitando la formación de una jungla, podremos disfrutar de él hasta que la saturación del sustrato, tanto química, como por el volumen de raíces nos llegue. Este proceso puede tardar varios años si tenemos cuidado de no sobre abonar y hacemos los cambios de agua pertinentes, aunque ya sabemos que en esta época de concursos, un acuario plantado, estable, y sano con más de un año es una rareza de la que su dueño puede sentirse muy orgulloso.

   Los acuarios Low tech son una gran opción que bien llevada nada tiene que envidiar a las grades creaciones que estamos acostumbrados a ver, y debemos de desterrar de una vez por todas la idea de que se trata de acuarios “fáciles” y para principiantes: En este hobby, la dificultad te la marcas tú, no las modas y el no usar CO2, ni grandes luminarias no te prohíbe disfrutar de acuarios naturales de indudable valor y belleza.

domingo, 24 de abril de 2016

El sustrato, un gran desconocido.

     De entre las muchas cosas que tenemos que decidir a la hora de montar un acuario, está el sustrato. Primero diremos que el sustrato es el elemento del acuario que cubre el fondo/suelo del mismo y que puede ser de multitud de materiales, formas y colores.

     Es evidente que a la hora de plantearnos el montaje de un acuario, podemos plantearnos el uso, o no de sustrato en el mismo. El sustrato tiene un efecto cosmético importante, además es fundamental para poder plantar la gran mayoría de plantas de acuario y realiza una serie de funciones importantes en el intercambio de elementos con la columna de agua. Pero esto, que en principio puede hacernos pensar en que su uso es necesario, tiene casos en los que puede ser contraproducente, por ejemplo en acuarios de cría o en las baterías de las tiendas especializadas. En estos acuarios es necesaria una limpieza máxima, pues la acumulación de materia orgánica en el fondo puede llevar a la acumulación de NO3 y de otros compuestos más peligrosos como el NH3 y los NO2 en caso de “Problemas” con el filtro. Generalmente en estos acuarios se opta por retirar el sustrato del fondo dejando a la vista el cristal inferior, de esta forma es mucho más fácil retirar los restos de comida y los excrementos acumulados acumulados a diario. Hemos de pensar que en este tipo de acuarios se alimenta normalmente en exceso, a fin de que la comida se reparta de manera equitativa y llegue a todos los peces, por tanto, tanto los desechos producidos por ellos, como los restos de la comida no ingerida suelen ser abundantes. El tener sustrato obligaría a limpiar mediante sifonado el fondo cada poco tiempo, siendo esta una operación más lenta, invasiva, molesta para los peces y menos efectiva que recoger lo depositado en el fondo aspirando con una pequeña manguera. En el resto de los casos lo habitual es que el acuario si lleve sustrato.


     Como ya hemos comentado en el anterior párrafo, además del efecto cosmético, es sustrato realiza una serie de funciones básicas para la vida del acuario. Hasta hace no demasiados años, el sustrato se utilizaba como filtro para el propio acuario, mediante el uso de filtros de placa, los filtros exteriores como los conocemos ahora no existían y los primeros que aparecieron eran poco fiables. Estos filtros, no son más que una serie de placas o rejillas que se colocaban encima del cristal inferior del acuario, que permitían la circulación de agua por debajo de ellos y que se conectaban mediante una o varias “chimeneas” laterales a bombas de aire. Cuando más adelante aparecieron las bombas de agua (llamadas entonces "cabezas de poder"), fueron estas las que se colocaron al final de los tubos de aspiración, mejorando el flujo y capacidad de dichos filtros.


     Como se ve en la imagen, las burbujas de aire arrastraban el agua hacia arriba generando una corriente que atravesaba el sustrato y salía de nuevo a la parte de arriba de la columna de agua. En caso de una Bomba de agua, la propia aspiración de la bomba era la que producía la corriente. En estos casos, el sustrato actúa como filtro físico y biológico, siendo en él donde se asientan en su mayoría las bacterias del ciclo del nitrógeno, entre otras. En la actualidad este filtro está casi en desuso y particularmente solo conozco de su utilización en contadas ocasiones como pueden ser los acuarios para invertebrados (gambas), donde junto a los filtros de esponja accionados por aire se evita la aspiración de las zoeas.

     Si quitamos estos casos aislados y la función estética que desempeña, en la actualidad las funciones básicas de un sustrato dentro del acuario son proporcionar anclaje a las plantas, y suministrarles los nutrientes que requieran.

     Los sustratos, de manera general se clasifican siguiendo dos criterios, orgánicos/ inorgánicos o bien Naturales/ artificiales, y nosotros nos guiaremos por este último. Denominamos sustratos naturales a Gravas, arenas, tierra volcánica...etc., y sustratos artificiales a la lana de roca, vermiculita, sepiolita, sustratos coloreados y los comerciales para plantas.

     A partir de aquí, todo sustrato debe de cumplir una serie de requisitos mínimos para asegurar su idoneidad y buen funcionamiento.

     La primera norma que debe de cumplir todo sustrato es la de no modificar el Ph del acuario, es decir, no debe de contener elementos alcalinos como piedra caliza, mares o toba. Evidentemente, esto tiene una excepción, y son aquellos acuarios destinados, por ejemplo a imitar los biotopos de la falla del Rift Valley (lagos Tanganica, Malawi y Victoria) donde un sustrato alcalino ayudara a mantener tamponado el Ph en los valores óptimos. Por otro lado el sustrato tampoco debería contener elementos acidificantes, como las turbas, si bien también tiene excepciones en la cría de killis, y ciertos animales habitantes de turberas.
     El sustrato no debe contener elementos“cortantes” que puedan dañar a los habitantes del tanque. Hemos de recordar que muchos de nuestros peces e invertebrados pasan gran parte de su tiempo viviendo sobre el suelo, moviendo la capa superior del sustrato en busca de alimento (Siluros, Coridoras, caridinas, melanoides…) o directamente “masticándolo” (Geophagus y afines) para evitar heridas y cortes que puedan desencadenar infecciones posteriores.
     La granulometría (tamaño medio de los granos que componen el sustrato) no debe ser menor de 1 mm ni debería superar los 6-8 mm.
  • En el primero de los casos, la tierra con tamaño medio inferior al mm tiende a apelmazarse, es decir, se compacta no permitiendo la correcta circulación de agua y nutrientes a través de ella, provocando zonas anóxicas (sin oxigeno), muy peligrosas en el acuario con el paso del tiempo. Esta anóxia se produce debido a que la velocidad de oxidación de la materia orgánica por parte de las bacterias es mayor que la aportación de O2 en el medio. El riesgo fundamental de estas zonas es la actividad de bacterias anaeróbicas que inician con rapidez el proceso de desnitrificación (autótrofa en mayor medida). Se trata de un proceso de Reducción de NO3 hasta Nitrógeno gas apareciendo productos intermedios como el óxido nítrico (NO), nitroso (N2O), los ya conocidos nitritos (NO2) y las emanaciones de sulfhídrico por la reducción de azufre para ser utilizado como fuente de energía por las bacterias. No obstante, en caso de usar este tipo de sustrato-arena con una granulometría inferior al mm, se debe de tener en cuenta que el espesor de la misma no debe de superar los 1-2cm para evitar así la aparición de estas zonas. Estos sustratos se usan en acuarios con terrifagos (masticadores de fondo), rayas de agua dulce, siluros que se entierran en el fondo como los Bunocephalus, o a modo de decoración en acuarios de cíclicos y zonas sin plantación en paisajismo acuático.
  • En el caso de gravas demasiado gruesas, el problema de circulación no existe, pero si se produce un problema de enraizamiento, dado que el grueso tamaño del sustrato hace que estas raíces no tengan fuerza suficiente, anclando la planta de manera débil hasta que su sistema radicular crece lo suficiente, algo que en muchos casos no llega a producirse, haciendo casi imposible el plantado de pequeñas especies como Glossostigma sp., Hemianthus sp. o Eleocharis sp. Por otro lado, el espacio tan grande que deja este tipo de grava hace que la suciedad producida por peces y restos de comida penetre mucho en el, dando problemas a la hora de limpiarlo. El tamaño de la grava afecta directamente a todos los habitantes que merodean, escarban, mastican o simplemente descansan sobre ella, dificultando estas tareas, obligándoles a gastar más energía para mover el sustrato y a buscar a mayor profundidad los restos de comida depositados.
     Otro factor a tener en cuenta es el espesor del sustrato. Hasta hace no demasiados años, una década o poco más, el tener un sustrato de más de 10cm de profundidad era sinónimo de problemas, primero porque los filtros de placa tenían muchísimos problema para mover el agua a través de tanto sustrato y segundo por la aparición de zonas anóxicas. En la actualidad y con la aparición del paisajismo acuático, vemos cantidad de diseños donde la profundidad del sustrato supera los 30 cm. Para evitar los problemas en este tipo de suelos, lo primero que se hace es usar una granulometría adecuada, aumentando el tamaño de la misma conforme vamos aumentando de profundidad. Además el espesor de estas capas puede ser mayor conforme aumentamos el tamaño del grano, es decir, sustrato con un grano de entre 1 y 3mm puede llegar a espesores de 4-5cm sin dar problema alguno, mientras que un sustrato con un grano de entre 10-15mm podríamos superar los 15cm sin demasiada complicación. Por este motivo, las marcas punteras en la elaboración de estos sustratos ofrecen diferentes granulometrías, como pueden ser Tropica con sus aquarium soil y aquarium soil powder, ADA con su Amazonia en talla normal o powder o Aquatic Nature con su gama Ferti-soil donde ademas de diferentes granulometrías ofrece una gran variedad cromática.




(Imagen sacada de www.aquatic-nature.be)

     En el sustrato, al igual que en el filtro existe una colonia bacteriana amplia, aunque se diferencia de esta, entre otras cosas, en que la cantidad de bacterias nitrificantes que encontramos es infinitamente menor. En lo que a nosotros se refiere, la parte importante es la presencia de bacterias heterótrofas, capaces de “comer” materia orgánica (MO), es decir, excrementos, restos de comida y de plantas, esqueletos de invertebrados y caracoles muertos, etc, . Estas bacterias, que son las que nos  venden en su mayor parte en los preparados comerciales y que actúan como activadores, no como nitrificantes, son las que nos ayudarán a mantener un acuario sano una vez se desarrollen en el sustrato, evitando la formación de lodos y su consiguiente riesgo para el medio. A día de hoy existen numerosos sustratos especialmente diseñados para, entre otras cosas, servir de “casa” a la mayor cantidad posible de bacterias, igual que en el material filtrante. Esto es así por que existe una relación directa entre el sustrato y la biomasa bacteriana que influye en el rendimiento de dichas bacterias heterótrofas a la hora de procesar MO. Cuando la relación sustrato/biomasa es baja, es decir, hay mucha biomasa para la cantidad de sustrato disponible, las bacterias utilizan una gran parte de la MO para el mantenimiento celular y la obtención de energía, produciéndose un estancamiento en el crecimiento de la colonia. En cambio, cuando esa relación es alta, emplean una gran parte de esa MO para el crecimiento, de ahí que, los buenos sustratos, tengan formas porosas que además del arraigo radicular fomentan el asentamiento bacteriano aumentando la superficie de contacto con el agua, sobre todo en las primeras capas. Es más, determinadas marcas comerciales, distribuyen este tipo bacterias en forma liofilizada para su uso a la hora de la instalación del sustrato. A día de hoy los más conocidos son los de las marcas ADA y Elos, si bien personalmente nunca he llegado a entender muy bien su necesidad, dado que los acuarios para los que suelen utilizarse, suelen tener un ciclo de vida muy corto, un año o a lo sumo dos, y en este periodo de tiempo es muy raro encontrarse con casos de saturación por materia orgánica o la aparición de zonas anóxicas. Estos acuarios suelen tener una cantidad de habitantes muy reducida, y suelen contar con una masa vegetal muy grande que hace que los procesos del suelo sean fluidos y los sistemas radiculares de las plantas evitan que el sustrato “se ahogue” por lo que no los encuentro del todo necesarios. No obstante su uso no tiene nada de malo, ya que nos dota desde el inicio de una colonia estable que se alimentará desde el primer día.

    Por último solo nos queda saber cuando dura un sustrato, cuanto lo podemos estirar en el tiempo, y esa es la pregunta del millón. En materiales naturales no porosos, o muy poco porosos como la arena de sílice o el cuarzo siempre que lavemos el sustrato y mientras mantengamos la tasa de MO controlada, el sustrato es, exagerando un poco, eterno. Desmontamos, lavamos bien, aclaramos y útil de nuevo. Los sustratos para plantas, los compuestos por lava volcánica, arcillas, lateritas etc. tienen mas complicación. Estos sustratos son ricos en Hierro, aluminio y manganeso, especialmente los que contienen determinadas arcillas y lateritas en su composición. El problema con estos suelos es su capacidad de intercambio. Pueden captar determinados elementos de la columna de agua y soltar determinados compuestos posteriormente para equilibrar la relación agua-suelo. Así por ejemplo un pico alto de PO4 nos haría precipitar Fe que sería acumulado en el sustrato y liberado después cuando los PO4 vuelvan a valores normales. Esto que en principio puede parecer normal puede causar graves problemas en el equilibrio N, P, K y las tasas de Fe y Trazas hasta hacer inviable el medio. Para “lavar” este tipo de sustrato, lo que se debe de hacer es múltiples cambios de agua que liberen las sustancias retenidas hasta el punto de equilibrio del sustrato. Hacer esto con el acuario en funcionamiento es lento y arriesgado, pues durante ese tiempo el equilibrio N, P, K será imposible de mantener al haber entradas y salidas de elementos antagónicos como pueden ser PO4 y Fe. Si lo hacemos en un cubo, tras desmontar un acuario, nos llevará unos días, pero volveremos a tener un sustrato activo, su único inconveniente reside en que al estar elaborados con materiales blandos, mucho de este material se convertirá en polvo y por tanto perderemos una parte.

jueves, 14 de abril de 2016

La filtración en acuarios III: La verdad sobre los productos con bacterias nitrificantes para acuariofilia.


     Primero sería bueno explicar que en el mercado, existen dos tipos de productos con Bacterias y que no tienen nada que ver uno con el otro. Ya que cuando hablamos de bacterias, la gente se lía muchísimo.
      1.- Productos para ciclar el acuario (Bacterias Nitrificantes)
      2.- Productos para limpiar los desechos orgánicos (Bacterias Heterótrofas comedoras de desechos orgánicos)

     Quede por delante, que como todo el mundo con años de experiencia entre acuarios, he utilizado multitud de “productos milagro” que conseguían que el acuariofilo pudiese meter los peces el primer día que montaba el acuario, y me he equivocado. Cada marca comercial tiene el suyo o suyos y todos son “buenísimos”. Pero lo que nos encontramos al usarlo es algo muy distinto. Puede que por que no sepamos usarlos o porque no son exactamente lo que nos dicen. Voy a intentar en unas pocas líneas dar unos consejos para saber que nos están vendiendo y no nos den “gato por liebre”.

      En principio, y como hemos visto en el ciclo del nitrógeno, lo que buscamos en agua dulce ciclando un acuario es que en el material filtrante aparezcan bacterias de los tipos Nitrosomona y Nitrobacter y en agua salada de los tipos Nitrosococcus y nitrococcus, por tanto, lo que esperamos al comprar un producto de este tipo, es encontrarnos con estas bacterias para que se asienten en nuestro filtro y puedan funcionar desde el primer momento, es decir que nos cicle el acuario en 72-96 horas. ¿Pero es eso lo que contienen?

      Para ciclar el acuario de forma rápida, el producto, no sólo ha de tener bacterias nitrificantes vivas, sino que como se reproducen muy lentamente, el producto debe tenerlas por miles de millones. Es decir en una cantidad lo suficientemente alta como para poder establecer colonias estables y numerosas en nuestros filtros.

      Las bacterias nitrificantes no producen esporas de resistencia, por lo que no soportan el proceso de secado ni se pueden liofilizar, así los productos en forma de polvo no contienen bacterias nitrificantes, generalmente contienen bacterias Heterótrofas comedoras de lodos y materia orgánica que si forman esporas y que se encargan de comerse la suciedad y que dejan como excreción CO2, agua y NH3.

      Las bacterias nitrificantes tienen caducidad al envasarlas. Al envasar estas bacterias nos encontramos con el problema del O2. Al transportarlas en envases cerrados herméticamente, la ausencia de O2 es evidente. Las bacterias nitrificantes pese a ser aeróbicas, es decir, que necesitan el oxígeno para desarrollar su metabolismo pueden pasar una larga temporada en ausencia de este. Durante este tiempo que no supera los 10 meses, las nitrificantes entran en un estadio de letargo, algo así como la hibernación de un oso para que nos entendamos. Durante este tiempo reducen al mínimo su metabolismo y se alimentan de sus propias reservas. Pasado este tiempo, la bacteria se queda sin reservas y poco a poco muere, por lo que los productos sin fecha de caducidad, o con fecha de más de 10 meses no contienen bacterias nitrificantes. Pueden contener esporas de heterótrofas (¡Que no son Nitrificantes verdaderas!) y otra serie de compuestos, pero ni Nitrosomona ni Nitrobacter.

      Las bacterias nitrificantes de agua dulce, son distintas de las de agua salada. Por lo que los productos que dicen que son válidos tanto para agua dulce como para agua salada no contienen bacterias nitrificantes. El medio dulce es tan diferente del salado que los organismos que pueden vivir en ambos son los menos, por lo que no se que contienen esos productos, pero bacterias casi que no, y nitrificantes seguro que no.
      Las condiciones de envase de las bacterias nitrificantes son diferentes de las condiciones de envase de las bacterias heterótrofas. Por tanto los productos que dicen eliminar compuestos orgánicos e inorgánicos al mismo tiempo, no contienen bacterias nitrificantes. Pueden contener efectivamente otras cosas que realizan esa función, pero no es lo que necesitamos.

      Las bacterias nitrificantes no se pueden concentrar en un envase lo que se quiera. La regla es, a mayor concentración de bacterias en el envase, menor será su caducidad (Vida útil). A temperatura ambiente se calcula que se necesita 1,25 ml de “caldo” de bacterias Nitrificantes por litro de acuario, por lo que un acuario de 200 litros necesitaría unos 250 ml de dicho “caldo”

      Por último, pero no menos importante, las cosas cuanto más sencillas mejor. Todas las marcas nos enseñan que las bacterias nitrificantes de agua dulce son las Nitrosomona y Nitrobacter, sin embargo, cuando nos venden esas bacterias, nunca las llaman por su nombre. Unas dicen que contienen “bacterias de limpieza” otras promueven el equilibrio biológico pero luego contienen enzimas, bacterias heterótrofas y nitrificantes en el mismo envase, algunas incluso tienen “bacterias patentadas”.... se patentan los productos químicos pero no las bacterias. En fin que todas más o menos rodean y dan vuelta para lo mismo, y verán ustedes, si van a una carnicería a por un pollo, y le venden un “ave de granja” o un “animal alado que corretea por el suelo”, ustedes automáticamente desconfían y lo descartan. Un pollo es un pollo, si me adornan el nombre por algo será y en el caso de estos productos me temo que es por que contienen de todo menos bacterias nitrificantes, que es lo que buscamos para iniciar un acuario. Con lo fácil que sería poner en la etiqueta, contenido: Nitrosomonas sp y Nitrobacter sp. Pero claro, de no llevarlas, alguien les podría denunciar por fraude.

     Lo que yo siempre me he preguntado es porque las marcas hacían esto. Bueno, ahora más o menos me hago una idea, y es meramente económica o tecnológica. Verán ustedes, cultivar y transportar bacterias nitrificantes tiene un precio y requiere de una infraestructura y tecnología. Para las marcas es mucho más barato y por tanto más comercial el uso de productos químicos, en lugar de bacterias. Los productos químicos no tienen la misma caducidad temprana, 10 meses máximo desde el envasado, y pueden almacenarse, transportarse y venderse como un anticloro a base de tiosulfato de sodio o un producto para reducir el pH a base de ácido fosfórico, sin estar limitados por el tiempo. Nos quieren vender exclusividad y ahorrar dinero a la vez, por eso rodean sus productos de un halo de originalidad y tecnología, nombre engañosos, formatos originales, etc., pero para completar el ciclo del nitrógeno necesitamos bacterias nitrificantes, no otra cosa, ¿o si?. La verdad es que puede existir otra explicación parcial, a día de hoy creíble pero incomprensiblemente oculta. Hace años, un equipo liderado por Tim Hovanec trabajó con otra bacteria nitrificante, una lipoautótrofa del género Nitrospira  (nitrospira moscoviensis) que oxida el Nitrito a nitrato (uno de los dos pasos necesarios), consiguiendo que esta cepa se reprodujese por esporulación en lugar de bipartición. Esto, a priori insignificante para cualquiera de nosotros, permitiría poder envasar esta nitrato oxidante en condiciones similares a las heterótrofas, reduciendo los costes de envasado, transporte y por supuesto caducidad. El problema está en que es solo uno de los dos pasos necesarios, y que incomprensiblemente, de ser así las marcas lo siguen manteniendo como un misterio. A día de hoy cualquiera podemos encontrar información sobre la cepa primigenia y veremos que crece entre los 33 y 40ºC y que trabaja a pH alcalino, entre 7,6 y 8.0,, podemos encontrar el estudio original de T. Hovanec de 1997 donde vemos que hace los muestreos con "Cycle de Hagen", sin decirnos si comprueba la existencia de nitrobacer spp. en él,  que por como es da la clara impresión que no. y que sus resultados son de cepas similares a las nitrospira...., no obstante, si se utiliza una cepa mutada todo esto puede cambiar y tendríamos que replantearnos desde el principio muchas cosas.... como siempre nos falta información.

      He hecho este artículo sin mencionar marca alguna, pero me resultaba imposible explicar las cosas sin tener la referencia clara sobre lo que estaba hablando, así que he escogido los 12 productos más comunes que encuentras por mi ciudad y un par de marcas de prestigio internacional como ADA o ATM para poder verificar lo dicho.

Tetra Bactozym: Es un claro ejemplo de un acelerador. El estar en formato sólido ya nos dice que no son bacterias nitrificantes, claro que el producto tampoco dice llevarlas.

Sera bionitrivec: Es de esos productos que te rodean las cosas. Tiene “Bacterias de Limpieza” pero no dice cuales. Dice que descompone el NH3 y el NO2, no que reduce u oxida como debería hacer. Su dosificación es de 10 ml por cada 25 litros y caduca tras varios años. No sabemos lo que contiene, pero Nitrosomonas y Nitrobacter no.

Sera Toxivec: Es un producto que no dice contener bacterias nitrificantes, sin embargo reduce la presencia de NH3 y NO2. Claro que también aglutina metales pesados, elimina el cloro, evita la proliferación de NO3.... cualquier químico capaz de hacer eso, es más peligroso casi que el propio NH3, además tiene un olor desagradable muy particular, como metanol.

JBL Denitrol: Se nos presenta como un “eliminador biológico de nitrito”, (no del amoniaco), y eso lo hacen las bacterias nitrificantes, dice que las contiene y que contiene enzimas. Pero también que contiene 8 cultivos bacterianos heterotróficos... Es decir contiene bacterias heterótrofas y quimioautótrofas juntas, no caduca, nos dice además que es un activador y oculta su composición. No sé lo que es, pero las bacterias nitrificantes que necesitamos no.

JBL Filter Starter: Este producto contiene 15 millones de bacterias, no dice cuales, que “desdoblan proteínas, NH4 y NO2. Más de lo mismo.

Tetra safe start: efectivamente detalla su composición, cepas de Nitrosomona, Nitroespira y nitrosospira. Tiene fecha de caducidad de 12 meses, anuncia que es válido solo para agua dulce y un bote de 250 ml es válido para unos 280 litros. Así que en principio es válido.

Seachem Stability: Este es sorprendente. Desintegra elementos orgánicos e inorgánicos, vale para agua dulce y salada, no caduca, tiene en el mismo recipiente bacterias aeróbicas, anaerobias y facultativas, y su concentración es 7 veces mayor que la de un cultivo de nitrificantes. Nada que decir, incumple todos los preceptos para tener bacterias nitrificantes tal y como las conocemos, es más en su afán por anunciar cosas que hace, anuncia casi imposibles. No conocemos su composición, pero sería interesante, Gracias a los microscopios y al esfuerzo de aficionados, sabemos que si parece llevar, al menos a simple vista cepas de NitrosomonasNitrobacter o Nitrospira, además de cepas de heterótrofas, todo junto. Esto es curioso, pues de poco nos sirven si no sabemos cuando se envasaron las nitrificantes, ¿estarán aun vivas?, tampoco sabemos su concentraciòn, por lo que dice deben de estar mezcladas las de agua dulce y salada....demasiadas incógnitas ¿tan difícil es de decir la composición?.

API Quick Start: Todo empieza bien, dice tener bacterias nitrificantes patentadas, su concentración es de 1 ml por cada 3,7 litros de agua y es válido para agua dulce y salada. Lo siento, las bacterias no se patentan, se patentan los compuestos químicos, su concentración es demasiado alta, no tiene fecha de caducidad y vale para agua dulce y salada. Desconocemos su composición, pero lo que dice no parece verdad y desde luego no contiene las bacterias que necesitamos,¿ podrían ser las Nitrospira...?

Prodibio Bio Digest: Este es otro producto increíble. Contiene Bacterias Nitrificantes, desnitrifiantes y facultativas, además asegura contener bacterias heterótrofas, no tiene fechas de caducidad, su concentración es astronómica, reduce el PO4, no indica su composición y es válido para agua dulce y salada. En definitiva una serie enorme de contradicciones y nosotros solo necesitamos bacterias Nitrosomonas y Nitrobacter, nada más, y de eso es seguro que no lleva. Este es otro caso que podría llevar las cepas de Nitrospira con esporulación....... ¿por que no decimos las cosas?

ADA Green Bacter: Se anuncia como un aditivo proveniente de un ácido orgánico para promover el crecimiento de las bacterias del filtro. No son bacterias nitrificantes, pero no engaña a nadie, es un acelerador.

ATM Colony: Su composición dice que lleva bacterias nitrosomona y Nitrobacter, tiene fecha de caducidad de 10 meses, su concentración es adecuada e indica que es válido para agua dulce. Tiene otro producto igual cuya composición son bacterias Nitrosococcus y nitrococcus para agua salada. Por tanto cumple los preceptos requeridos, así que en principio el producto es válido, aunque no contiene heterotrofas.

    Como resumen diré que no voy a entrar en discutir si un producto es mejor o peor, si miente o dice la verdad o bien si funciona o no. Todos sabemos que para una correcta nitrificación necesitamos bacterias nitrificantes, nada más, independientemente de si son Nitrosomonas, nitrobacter o nitrospira. Hemos visto cuales son los productos que cumplen con las normas básicas de envasado y transporte de nitrificantes "estándar"  y cuáles no,  quedando evidente la desinformación y el ocultismo por parte de muchas marcas Ahora la decisión es nuestra, yo ya tengo la mía tomada.